Un profesional de la frontera

La irrupción de internet ha supuesto un antes y un después en la estructura de las empresas alterando un modelo asentado durante décadas. La red ha propiciado una nueva generación de consumidores superinformados que rompen las cadenas de la publicidad convencional a través de las relaciones sociales. En este cambio de reglas surge un nuevo profesional, el Community Manager. Pero, ¿qué es un Community Manager?

Esta figura todoterreno entra en escena en la frontera entre los departamentos de marketing y comunicación. Suponiendo que ambas áreas estén separadas (siempre he pensado que para promocionar tienes que comunicar) el Community Manager asume funciones de los dos.

La presencia Online supone un escaparate público para las empresas. Por primera vez, los consumidores son capaces de conversar con las marcas, o por lo menos tienen el potencial de estrechar vínculos con un gran número de posibles compradores e influir en sus compras. Ante este panorama, a la empresa no le queda más remedio que bajar de su pedestal y aterrizar en la tierra.

Ya no tiene la omnipresencia que le daba la escasez de la demanda y la potencia de la televisión en la era sin internet. Tiene que relacionarse como uno más. Ya lo desveló el manifiesto Cluetrain, precursor de la cultura Online: los mercados son conversaciones.

Los Communities Manager, los grandes dominadores de la red.

Los Community Manager, los grandes dominadores de la red.

Comunicación. La jornada de los Community Manager gira en gran medida en la conversación con su comunidad, esa heterogénea base de personas que de un modo u otro son afines a la marca. Las características de la marca y sus productos deben marcar nuestro contenido. Al final nos dirigimos a un perfil determinado y tenemos que empatizar con las personas que forman parte de nuestra gente.

Sin embargo, por muy esencial  que sea la comunicación, sin marketing se queda incompleta. Y se corre el riesgo de que la conversación se diluya en una charla intrascendente sin acciones promocionales que capten el interés del cliente por el producto y la marca. El resultado es que no se saca provecho. Y es entonces cuando los otros departamentos nos miran de reojo como los chicos del chat.

Marketing. Hacer amigos está bien, pero el buen rollito no da de comer a las empresas. El entorno Online es un espacio idóneo para nuestras campañas de publicidad. La presencia en la red tiene que generar un aprovechamiento, ya sea directo o indirecto. Ahí es donde entran los KPI, los indicadores medibles que certifican una efectividad. Estos resultados tienen que ser verificables, como el número de visitas a la página web, seguidores en Facebook o de contenido compartido. El proceso sitúa en el punto final la venta, el objetivo final.

La tentación de la empresa es meter a su comando especial de ventas y golpear duro con promociones agresivas que hipotecan el espacio. Se acabo la conversación de ambiente, retrocedemos una década atrás con el monologo de empresa que deja a un lado a la persona. Esta estrategia olvida que el fan nos sigue porque el seguimiento les proporciona un valor. El punto medio, el área de encuentro, permite que todos ganen, el consumidor potencial y la empresa.

3 pensamientos en “Un profesional de la frontera

  1. ana dice:

    Muy intersante Gracias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s